Siguiendo con el tema de la
introducción de las TIC en los centros escolares, en esta ocasión quiero centrarme en los materiales didácticos
multimedia.
Uno de los materiales
didácticos multimedia más utilizados en la educación infantil son los programas
infantiles, a través de los cuales los alumnos aprenden jugando. Con la
introducción de las TIC en el ámbito educativa se ha ido cambiando la manera de
impartir clases, de enseñar y de aprender. Antiguamente el proceso de
enseñanza-aprendizaje se realizaba a través de fichas de libros o
confeccionadas por los docentes, pero con la introducción de ordenadores e
Internet en las escuelas, todas estas actividades se pueden hacer de una forma interactiva
y de esta manera los más pequeños pueden aprender, divertirse y adquirir
conocimientos sobre el manejo de los ordenadores al mismo tiempo. Estos programas
infantiles deben tener unas características comunes, como describe Urbina. Entre
estas se encuentran las siguientes:
- Los programas infantiles tienen que estar adaptados
a sus destinatarios tanto a sus edades, como al nivel madurativo como a las
necesidades de estos.
- Las instrucciones deben ser claras y verbales,
ya que es posible que los usuarios aún no sepan leer, ya que hablamos de
alumnos de educación infantil.
- Los menús o los botones tienen que estar en el
mismo lugar y deberían ser el mismo símbolo (por ejemplo una flecha o una mano)
para no confundir a los niños y a las niñas. Además los iconos deben ser
grandes y estar separados para evitar que los alumnos le den al icono
equivocado; y por último, también conviene ofrecer pistas tanto auditivas como
visuales para guiar a los usuarios.
- Se tiene que tener en cuenta y combinar los
tiempos de uso dirigido del niño/a por parte del docente o padres, con el uso
autónomo de éste. En algunas ocasiones es necesario que un adulto le ayude pero
uno de los objetivos principales es que los pequeños se conviertan cada vez más
en personas autónomas.
- La complejidad cognitiva así como la psicomotora
tiene que concordar con la edad del destinatario, que es en caso se trata de
niños/as de educación infantil. De la misma manera la dificultad de los programas
debe ser progresiva y ascendente.
- Un aspecto muy importante es cómo se tratan los
errores. En ningún caso se tiene que frustrar al alumno sino que se le tiene
que animar a progresar y resaltar sus aciertos.
- Por último pero no menos importante, el programa
debe incluir una guía didáctica con orientaciones para los docentes y para los
padres.
Para crear programas multimedia
educativos además de tener en cuenta las características mencionadas, podemos
seguir unas fases como explica Valverde. La primera fase es la de diseño donde
debemos hacer una primer análisis de la situación, una planificación y
temporalización del proceso, y el desarrollo del producto multimedia. La
segunda fase es la de producción donde se elabora el producto multimedia para
después hacer una prueba piloto y una revisión. Además se debe crear una guía didáctica
para el posterior uso del programa y su evaluación.
Sin ningún tipo de duda los
programas multimedia educativos son una gran herramienta que, bajo mi punto de
vista, son muy útiles en los procesos de enseñanza-aprendizaje y que se deberían
integrar en el día a día en los centros escolares.
